Un granizado refrescante, un helado de frutas o un «polín» (en algunos lugares les llaman flash). ¿No te ha pasado que al tomar alguno de estos alimentos te ha venido un repentino dolor de cabeza en ocasiones localizado detrás de los ojos? Aquí te damos la explicación a este fenómeno.

Llega el verano y con el la calor sofocante. No hay mejor remedio que tomar algo bien frío para aguantar este exceso de grados y rayos de Sol… Que mejor remedio que combatir los sofocos veraniegos con algo bien frío. PERO CUIDADO! puede que al tomar algo frío te de un punzante dolor de cabeza y además venga sin avisar.

Si estás leyendo este post es porque alguna vez has sufrido este síntoma y te gustaría tener una explicación y porque no…una solución.  Estás en el sitio indicado y a continuación vas a saber el motivo de esta dichosa jaqueca veraniega.

¿Porque se produce el dolor?

Pues como ya te puedes imaginar el principal motivo es el cambio de temperatura repentina, y el causante es la sangre y los capilares que tenemos en el paladar. Al tomar algo muy frío la temperatura de nuestra boca baja muy de golpe, y con ella la de nuestro paladar, que justamente es donde se origina el síntoma. Los capilares sanguíneos que hay en el paladar sufren una deficiencia circulatoria provocada por aquello que tomamos tan frío (digamos que baja muy rápido de temperatura). A consecuencia de esto aumenta la presión sanguínea en determinados puntos de nuestro encéfalo (como detrás de los ojos, que es justo encima de nuestro paladar). A esto se suma el mensaje que envía nuestro cerebro para contrarrestar el frío, que generan una vasoconstricción y más tarde vasodilatación.

Al tener más vasos sanguíneos detrás de los ojos y en las inmediaciones de los mismos, el dolor se genera al rededor de nuestras cuencas y da la sensación de venir desde atrás.

¿Que puedo hacer al respecto si noto que me va a venir el dolor de cabeza?

Pues estás de suerte, ya que tengo un remedio sencillo para cuando tomas algo frío y notas que te va a venir el dichoso dolor de tarro.

Lo que debes hacer es apretar tu lengua hacía arriba de la boca, contra el paladar (en la zona más hueca del mismo), y así evitarás que se produzca del todo el dolor o si te has dado cuenta tarde, te durará menos y o será más llevadero.

La razón es porque por muy frío que sea lo que hayamos tomado, la lengua es un músculo que transmite y mantiene muy bien la temperatura corporal, por ello al presionarla contra el paladar subirás de nuevo rápidamente la temperatura del mismo. Si lo haces a tiempo te puedes ahorrar un mal ratillo.

Te darás cuenta del contraste de temperatura y de lo frío que se encuentra tu paladar al tocar con la lengua su parte más pronunciada, y entenderás mejor la razón del dolor de cabeza posterior.

¡¡¡A refrescarse se ha dicho!!!

Ahora ya puedes tomar bebidas y helados bien fríos sin temor y con un buen remedio por si te excedes. Espero haber contribuido a que este verano soportes mejor el calor.

ÑAM ÑAM!!!!